Mi Padre
Mi padre es un hombre al que apenas conozco,
una silueta borrosa en mi memoria,
un héroe que jamás fue héroe,
una tristeza constante en mi pasado.
Mi padre es en ciertas ocaciones un traidor,
y en otras mi más terrible dolor,
es el recuerdo de un ídolo sin idolatrar,
es la imagen oscura de una niñez sin un modelo.
Mi padre le falló a su familia, a su nucleo,
fue débil tal vez, o no supo ver lo que tenía,
puede que simplemente, no haya estado preparado,
fue un tonto, ¿o lo sigue siendo?
No… él no es mi padre… no
Mi padre es un gran hombre,
un sabio que ha iluminado mi vida y la de otros,
es una imagen constante de superación y esfuerzo,
un héroe alto entre los más grandes.
Mi padre me ha rodeado de amor,
de protección, de sus virtudes y errores,
me ha enseñado a ver la vida y entenderla,
a escuchar y ser escuchado.
Mi padre es un ídolo al que admiro,
un ejemplo que deseo repetir,
un hombre fuerte y leal a sus sentimientos,
una esencia enriquecedora y valiosa.
Mi padre me ha entregado la oportunidad
para crecer y creer en un futuro,
me ha dado otra hermosa hermana a la que cuidar,
una bella criatura a cual amo y amaré.
Mi padre … eres tú.
Dedicado a Eduardo Díaz Cortés,
gracias por todo, papá.

