Perversiones Diarias [Capítulo 2]
¿Un sentimiento tal vez?
Después del gran recibimiento que tuvo el pobre Matías en su primer capítulo por parte de los lectores, llega el segundo capítulo de sus vivencias. Espero lo disfruten tanto como el primero, y me den sus opiniones y sugerencias. En este capítulo conoceremos un poco más a María, y entre los dos habrá un encuentro que dejará a muchos sin habla… y la chica que Matías conoció por accidente pagará con algo inesperado la ayuda que éste le brindo.
María, María, ¿quién iba imaginar todo lo que escondías?, nadie. Con esa cara tan dulce y ese cuerpo tan pulcro, nosotros los hombres —sobre todo yo— pensamos que nos encontramos ante un ángel. Pero de ángel ni las plumas tienes…
Capítulo 2 | ¿Un sentimiento tal vez?
A ver… tengo que resumir un poco lo que ha pasado en este tiempo. Salí amargado —como todos los días— de mi estresante oficina un viernes como cualquier otro. Metros antes de mi casa me encuentro con una mujer perfecta que me pide entrar a mi hogar y usar mi baño, ¡ah sí, mi teléfono también!, luego de estar varios minutos encerrada en el baño sin contestar a mis llamados entré forzando la puerta y la encontré semidesnuda —y semimuerta también— en el suelo. Pero obviamente, como buen caballero, y aguantándome un sinfín de tentaciones lujuriosas la llevé a mi cama y la dejé dormir pacíficamente durante toda la noche, ¿para qué?, para despertar con un grito de pánico ensordecedor y ser acusado de violador. Minutos más tarde, luego de una pequeña explicación, logré convencerla de que todo era un mal entendido y ella, sintiéndose mal por sus palabras y actos se preparó para enmendar sus errores y pagar la deuda que según ella, tenía conmigo.
María se levantó de la cama y me pidió que le mostrara donde estaba el baño. Sin pensarlo mucho, y con un dolor de cuello insoportable, le dije por dónde podía llegar, me recosté sobre la cama e intenté procesar todo lo que había ocurrido en tan poco tiempo…
El sol entró con fuerza a través de la ventana para golpear mi rostro con su poder, me tapé con la almohada y seguí pensando, una mujer en mi casa, limpiando, yo tirado en mi cama haciendo nada… ¿será raro sentirse, valga la redundancia, raro?, no lo sé… Espera ¿quién está tocando mi pecho? Me saco la almohada y me encuentro con el rostro de María, me mira fijamente, se ha peinado y al parecer se ha duchado, su cabello gotea. Dios, ¿qué diablos está pasando?, reacciono violentamente —estúpido— alejándome con un espasmo de ella y cayendo estrepitosamente contra el suelo. Cuando me recupero del dolor, y levanto la vista para mirarla descubro su cuerpo semidesnudo parado al otro lado de la cama, está sólo con su ropa interior y me mira con cara divertida ¿estoy soñando o ese dios inexistente está pagándome por haber sido un buen samaritano anoche?
—Tranquilo, —su voz suena forzadamente seductora, pero logra su cometido— dije que pagaría la deuda que tenía contigo ¿no es así?, déjame hacerlo de la mejor manera. —contrólate Matías, contrólate, ¡hay una mujer ofreciendo lo que tanto tiempo has esperado no puedes desmayarte ahora!
—eeeeeh —¡di algo maldita boca!, parezco un animal — eeeeeh… Ma… Ma… María estás en ropa interior —joder, soy un estúpido, ¿qué clase de respuesta es esa?
—Eres muy chistoso, ¡claro que estoy en ropa interior!, he limpiado la suciedad que dejé anoche en el baño y he aprovechado de darme una ducha, entonces, mientras me enjabonaba se me ocurrió esto, ¿qué opinas? —al terminar de hablar dio una vuelta entera para que pudiese observarla, ¿está pasando esto realmente?
—¿Qué q.. qu… qué opino?, eeeh ¿estás bien? —deja de decir tanta idiotez y haz lo que quieres hacer Matías, ¡¡reacciona hombre!! — quiero decir, ¿qué quieres ha… ha… hacer? —su rostro se iluminó con una sonrisa, comenzó a caminar rodeando la cama con paso gatuno, silenciosa pero tan seductora, tan… sexy. Yo seguí con mi cara de perdedor hasta que estuvo a sólo un paso de distancia, mi cuerpo seguía tieso en el suelo, ella se agachó y comenzó a avanzar utilizando sus cuatro patas… es decir, sus cuatro extremidades. Sus pechos se balanceaban en perfecta sincronía, sus curvas, tan perfectamente talladas se acercaban cada vez más, pasó por sobre mis piernas y llegó a la altura de mi pecho, empezó a acariciarlo con una de sus manos y apoyó su peso sobre mí, sus verdes ojos se encontraron con los míos, su cabello cayó como una cascada negra alrededor de su rostro, sus labios se acercaron, y entonces…
—¡Oye, oye!, ¿estás bien? —¿que si estoy bien?, ¡obvio!, está encima de mí entregando su belleza a mis manos, ¿cómo no voy a estar bien? De repente, sentí sus manos tomarme de los hombros y moverme bruscamente, abrí los ojos y me encontré con la chica de pelo desordenado y apariencia cansada que había ido al baño ¿qué está pasando?
—eeeh.. tú, ¿estás vestida?, pero te acababas de duchar, ¿cuándo te pusiste la ropa?, espera ¿cómo llegamos a mi cama?, estábamos en el suelo… —fue en ese momento cuando me di cuenta de lo mucho que me odia mi dios inexistente. ¡Todo había sido un sueño, una de mis malditas fantasías!, y yo ya sentía que mi suerte había cambiado, patético.
—¿De qué hablas?, acabo de ir por donde me apuntaste pero necesito que me prestes un paño para limpiar el vómito —agh… qué palabra tan hermosa, perfecta para destruir mi utópica fantasía sexual. ¡Duérmete, duérmete!, es inútil, esta es la historia de mi vida, un ridículo soñador virgen de casi treinta años.
—No, no nada —dije — me había quedado dormido… eeeh, disculpa ¿qué necesitabas?, ah sí, el paño. —me levanté de la cama sin mirarla a los ojos, la vergüenza me comía por dentro, ¿habré dicho algo mientras dormía?, cuando comencé a caminar noté algo extraño… un dolor agudo proveniente del lugar menos utilizado por mí me obligó a detener mi avance, bajé la vista… y ahí estaba, levantado y generando un gran bulto entre mis piernas, ¿por qué me pasan estas cosas a mí? Hasta mi cuerpo se está burlando… Reaccioné lo más rápido que pude para que ella no se diera cuenta de mi problema y, en un intento de ocultarlo, me arrojé al suelo fingiendo una caída para poder acomodarlo mientras me encontraba tirado.
—¿Estás bien? —dijo mientras me ayudaba a levantar mi cuerpo.
—Sí, sólo me tropecé, gracias —cuando por fin me paré, y comprobé que lo demás estaba perfectamente oculto, me encaminé hacia la cocina y recogí el primer paño que me encontré. María había ido al baño y me esperaba ahí —. Aquí tengo el paño, pero enserio no es necesario que lo limpies, deja que yo lo haga.
—¡Claro que no!, ¿cómo voy a hacerte limpiar esto?, tranquilo yo lo hago… por cierto aún no me has dicho tu nombre.
—Matías —respondí.
—Un gusto conocerte, es rara esta situación —dijo con su suave voz femenina— jejeje, te pido perdón nuevamente por el mal entendido, y gracias por aguantarme toda la noche, de verdad.
—Nada que agradecer, también es un gusto —claro que lo es, la última mujer que pisó mi casa fue mi madre y lo hizo para decirme lo patético que era por no darle un nieto— ¿quieres algo de comer?, tengo… pan y… pan, no me queda margarina, podría hacer algunos huevos también creo que tengo algunos… ¿te gusta el kétchup?
Vi cómo se deformaba su cara, intentó frenar el flujo que subía por su garganta con su mano pero fue inevitable, una exquisita —sí claro — combinación de alcohol y papas fritas salió expulsada por la boca de María y cayó directamente en mi pecho, salpicando a mi rostro y al pasillo. Esto sólo me pasa a mi… estoy seguro.
Después de esa reacción involuntaria del cuerpo de María, la mañana de ese día sábado transcurrió lenta mientras me encargaba de limpiar la suciedad. Le dije que se recostara en mi cama hasta que se sintiera mejor, ella accedió luego de vomitar por tercera vez y pedirme disculpas nuevamente, cuando por fin terminé, y volví a la habitación con un vaso de agua la encontré dormida. Nuevamente indefensa… pero yo estaba agotadísimo, apenas había dormido… me fui a la sala de estar y me recosté en el sillón, mil y un fantasías pasaron por mi cabeza antes de que volviera a caer dormido.
Desperté siete horas después, eran las siete de la tarde y mi casa estaba silenciosa, me levanté del sillón, otra vez con el cuello adolorido y caminé hacia mi cuarto. Al llegar no encontré a María, lo único que había sobre la cama era una hoja con un mensaje escrito en ella.
Matías, te agradezco mucho lo que hiciste, lamento haber ensuciado tu casa tantas veces, ha sido un gusto conocerte y espero volver a juntarme contigo para poder agradecerte —sin vómitos esta vez—, te dejo el número de mi casa y el celular, llámame cuando quieras estaré encantada de salir contigo.
Celular: 9-85876394 Casa: 2-4475896
Un beso, muchas gracias por todo.
María.
Por alguna razón una sonrisa, después de muchos años, se asomó en mi rostro, María provocaba una extraña sensación en mí, más allá de la gran cantidad de fantasías eróticas que podía maquinar en mi cabeza, había algo distinto.
¿Un sentimiento tal vez?



Genial !!! … mas corto que el anterior (lamentablemente), pero me dejo mas metido que el anterior … mientras mas pasa, mas son las posibilidades de que ocura cualquier cosa, por ende … MAS METIDO !!! … XD
Sigue asi Dene … tienes mi apoyo y entusiasmo (y tambien mi interes)
Jajaja notable
Que bueno que los deje metidos, es la idea y por eso no son tan largos, porque si los hago eternos terminarán cansándose los lectores, lo digo por experiencia propia.
Ya tendrán pronto el tercer capítulo, espero publicar mínimo 5 capítulos por semana.
Esta super, pero demasiado vomito por hoy, wakala!!!
Jajajajaja, pobre Matías… Me hace tanto reír…
Ja ja muy bueno, cada vez me voy interesando más y más por las continuaciones y el posible desenlace.
Sigue así!
Jajajaja genial!
Eres seco, ya te lo dije x3, tienes talento!
Me hiciste reir mucho.
Voy a llamar a ese numero a ver quien me contesta! xD
….. no me explico como Matias seguía con sus fantasías en ese departamento pasao a vómito!!! y menos me explico como dejó el vómito ahí por una noche y no le pidió un taxi a maría y juntarse cuando este un poco mas repuesta, donde esta la dignidad!!! jajaja.
Piénsalo de esta forma. Un virgen de 28 años que sueña cada día y en cada momento en tener una mujer cerca y bella, ahora tiene una en su casa, como nunca antes. ¿Qué harías tú en su lugar?, pobre pequeño inocente xD.
Y recuerda, que el protagonista venía volviendo de su oficina, en la noche (no sabes en que trabaja), por lo que estaba destrozado, y si piensas a la hora que llegó a su casa, para encontrarse con una mujer borracha que venía de una despedida de solteras… debían ser altas hora de la mañana.
Yo lo entiendo xD.
jajajajajjaja ….. mmm yo aún no lo entiendo juaauajuaja. escribe la tercera parte!
Sería una tremeda ironía si el trabajara en una linea de telefonos erotica xD como el fonohot o algo parecido jajaja
dene tu relato me lo imagino en colores y graficas de animé
yo lo vería es demasiado chistoosa lo patetica existencia de matias
yo tambien quede metida, actualiza luegooo
El relato parece historia de un anime en todo caso, tiene como ese estilo.
Este me dejó más metido que el anterior y la vomitiva situación de Maria me hizo recordar mañanas de resaca que me ha tocado vivir xd
Sigue así =P
Jajajaja, gracias por el comentario Andrew. Espero pronto estar publicando los capítulos que siguen, pero por estos días concentración 100% puesta en la prueba.
se acercará el momento de la primer vez de nuestro amigo matías? jajajaja
Casi MORÍ cuando se explica la parte del sueño lujurioso, en un momento pense que en serio María era una chica desatada